¿CÓMO AYUDAN LOS ÁNGELES?
Cuando canalizo información que alivia mi sufrimiento siempre pienso en todo lo que nos ofrece la canalización espiritual. He pensado en los hospitales, ¿imaginas tener una persona en urgencias que se encargue de distinguir qué problema tiene un paciente? ¿Imaginas lo que sería valorar el nivel de urgencia sin tener que hacer pruebas? Eso agilizaría la gestión de las urgencias sin dudarlo ahorrando tiempo, energía y dinero.
Canalizar seres de luz nos permite atisbar la gravedad de los problemas sociales que nos rodean. ¿Habrá una guerra mundial? ¿Nos quedaremos sin agua potable? ¿Cómo prevenir incendios y evitar otras catástrofes? Saber esto es posible, pero ni todo el mundo se lo cree ni todo el mundo está interesado en tener un mundo mejor. Y aunque podamos canalizar información relevante sobre la humanidad y el planeta, no podemos evitar todos los problemas del mundo, que nos permiten crecer y evolucionar. Entonces, ¿de qué nos sirve contactar con ángeles y otros seres de luz?
Sencillamente, estar preparados para lo que pueda suceder y saber estar tranquilos cuando suceda es parte del crecimiento espiritual. No se trata de huir, ni de evitar ni de controlar, sino de seguir siendo inteligentes, humanos y amorosos en cualquier circunstancia. Así es como nos ayudan los ángeles y otras energías de frecuencia elevada.
En la vida cotidiana, en el trabajo, ¿para qué sirve la canalización espiritual? Pues para afrontar los conflictos con más comprensión, para evitar discusiones inútiles, para reducir el espacio del ego en nuestras interacciones y para ofrecer servicios y productos de calidad de un modo ético. ¿Te parece poco? Escuchar la voz de tus guías y/o maestros espirituales o los consejos de los ángeles mejorarían nuestras empresas, nuestros productos, nuestras finanzas… No nos van a quitar el trabajo ni van a eliminar los impuestos, pero sí nos ayudarán a hacer las cosas mejor cada día, sea cual sea nuestro trabajo. Así nos ayudan.

¿Podemos pedir ayuda en asuntos de salud, amor o dinero? Por supuesto. Pero su respuesta (en imágenes, palabras o sensaciones) no suele ser la que esperamos. Ángeles y guías espirituales responden preguntando sobre el origen de nuestra consulta: ¿para qué lo necesitas saber? O ¿De qué te sirve? Ellos quieren ayudarnos a crecer, a ser felices, no a ser ricos o estar casados, sino felices, plenos y conscientes. Así que, sí, podemos consultar lo que queramos pero la respuesta siempre nos lleva a la toma de consciencia, a la propia responsabilidad y, en última instancia, a nuestro propio corazón.
Como maestra de Registros Akáshicos y de Canalización espiritual, te propongo un ejercicio sencillo.
Cierra los ojos, siente la respiración y pídeles a los ángeles o seres de luz que te hagan llegar lo que desean para ti. ¿Qué deberías saber hoy? ¿Qué quieren comunicarte? Y deja que fluya su respuesta. Puede ser una imagen sutil, o una única palabra, o una emoción profunda dentro de tu pecho. O puede que no notes nada en absoluto, y más tarde, o a la noche, recibas la respuesta que necesitabas, justo cuando no la esperabas. Entonces, cuando tu mente no espera nada ni pone filtros ni juicios, es cuando puedes sentir la respuesta del cielo que necesitas. ¿Te animas a probar, querido alumno improvisado?
