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ME HE HECHO JUEZ

ME HE HECHO JUEZ

Acabo de proclamarme Juez del Tribunal Supremo y he decidido condenar a muerte a cualquier maleante, ladrón, violador o asesino que vea en la tele. ¿Por qué? Pues porque como la justicia no funciona bien en la Tierra (al menos en mi país, España), y cuando funciona lo hace mucho más despacio de lo que a mí me gustaría, lo mejor es que me tome la justicia por mi mano. Así que cuando veo que alguien hace algo incorrecto según mi criterio, decido que es culpable y le impongo mentalmente la pena que mejor me parece en función de mi sabiduría innata. ¿Y si me equivoco? Ah no, eso no puede ocurrir. Yo no me equivoco nunca.

Esta loca introducción que parece un monólogo de barra de bar se asemeja a lo que hacemos  muchos de nosotros todos los días. ¿Quién no ha dicho alguna vez: «yo a ese lo cogía y…»
Uno decide que acaba de aprender Derecho en diez minutos y que, aun careciendo de pruebas, puede soslayar el derecho a la legítima defensa de un presunto culpable y sueña para él la sentencia que le venga en gana. Y todo ello en función de un reportaje de cinco minutos en tal o cual cadena de la caja tonta.

Tal vez fui juez en una vida anterior pero ya no lo soy. Estudié Periodismo, no Derecho ni una oposición. Desconozco cómo funciona el sistema penal, cómo se demuestra la inocencia o culpabilidad de alguien y cuáles son los atenuantes o los agravantes en un delito. No sé los motivos por los que alguien causa daño grave a otro, pero seguro que tiene razones que yo no alcanzo a ver.
Así que en los casos más graves y sonados, aunque cada delito es condenable sin duda alguna, confío en la justicia de la Tierra, pero aún más en la JUSTICIA DEL CIELO.

Soy creyente, quiero decir que creo ciegamente que una Fuente Creadora nos hizo a todos desde una energía de Amor y que su objetivo es que todos y cada uno de nosotros atravesemos experiencias diferentes hasta volver a ser Amor puro, como al principio. Así la Fuente Creadora evoluciona eternamente. Por este motivo, si hay una energía amorosa e inteligente que ama a todos y cada uno de sus hijos, confío en que hay un plan divino que conoce todo lo que sucede. Creo que yo no debo juzgar lo que ocurre en mi pequeño país en un día cualquiera del mes de marzo por doloroso que resulte. Sin embargo, precisamente en nombre del Amor, sí exijo justicia, penas proporcionadas a los delitos cometidos, abogados, jueces y fiscales realmente formados, pruebas irrefutables en cada acusación… No hacer un juicio a la ligera no me impide salir a la calle a gritar que la Ley está para algo y que su función es proteger a los ciudadanos. No comprar un arma y disparar al primero que pasa por la calle es una cosa, pero quedarse callado sin pedir justicia es otra, y entre ambas hay un abismo.
Luchar por la Justicia es una obligación moral de todos los que nos llamamos «trabajadores de la Luz» o «guerreros de Luz». Hacer lo posible porque esto funcione desde el amor es nuestra misión, pero lograr este objetivo con violencia o actos ilegales o ilegítimos, ¿sería correcto? Y si algo legal es inmoral e ilegítimo, nos corresponde a todos luchar por cambiarlo.
Renuncio a juzgar delitos desde el salón de mi casa o desde el bar, pero lucho cada día por una justicia justa (valga la redundancia), equitativa, proporcionada, humana… La Justicia del Cielo la llevan otras entidades más elevadas que pueden ver el corazón humano, que comprenden de dónde nacen nuestros actos, que tienen anotadas nuestras experiencias pasadas, nuestros traumas, nuestros pactos y votos kármicos. Creo que ahí arriba saben más de leyes que yo. Creo que conocen el viaje de cada Alma, no solo la vida presente, y que por eso suceden cosas que nosotros desde la Tierra no entendemos. Confio en que todo lo que ocurre tiene como objetivo nuestro perfeccionamiento espiritual y que el dolor, el delito, el sufrimiento de uno solo de nuestros iguales pertenece a un plan de almas amplio, elevado y desconocido pero acorde a un objetivo: perfeccionarse en Amor.

Con estas creencias, equivocadas o no, decido no poner condenas a tal o cual persona, pero hacer lo posible para que la ley humana se cumpla con toda su fuerza. Deseo que la justicia, una vez probada la culpabilidad de alguien, sea implacable y sirva para evitar nuevos crímenes. Pero me niego a ser yo quien juzgue a otro ser humano, pues yo no soy juez. 

El caso de Gabriel me ha enternecido más que otros por diferentes motivos, y deseo que su asesinato nos ayude a colocarnos en verdad y en cordura. 
Juicio justo,  implacable justicia sí, pero condena ciudadana, no. 
Sentencias televisivas, no. Reportajes morbosos, no. 
El Periodismo es una digna profesión cuyo deber es ayudar a las sociedades a mejorar, y no a aumentar el odio… Tal vez debería existir en esa carrera la rama «Periodismo de Luz».

Por el pescaíto Gabriel y por todas las personas que sufren tremendas injusticias:
Padre, tú que lo sabes todo, confío es tu criterio celestial 
para cada delito que cometemos los hombres.

 

FORMARSE EN ESPIRITUALIDAD

FORMARSE EN ESPIRITUALIDAD

¿En qué te formas cuando te formas?

Los seres humanos aprendemos el conocimiento, el comportamiento o las acciones por imitación o por azar, de modo que podemos aprender todo lo que no sabemos hacer y que otro sí que sabe hacer. Esto es la formación y todos en nuestra vida estudiamos algo y adquirimos conocimientos teóricos, técnicos, habilidades, etc. 

En el terreno de la espiritualidad, en realidad, ¿qué es un taller o curso? ¿Para qué existen este tipo de formaciones? ¿Estás eligiendo la más adecuada para ti?

Durante los años en que trabajé en una gran empresa aprendí que lo principal de un buen taller es:
1.- que cumpla lo que promete en sus objetivos
2.- que realmente te enseñe técnicas y habilidades para tu vida sin depender de otros
3.- que sea agradable, práctico y, si puede ser, divertido.
Por tanto, ¿qué pretendes cuando te apuntas a un curso, del tipo que sea? Yo imparto cursos de Registros Akáshicos y talleres de Vidas Pasadas o de Abundancia Espiritual. Mi objetivo es que cada alumno acceda a tus propios Archivos del Alma sin necesitar nada ni a nadie, o que sane su pasado o que viva en abundancia y amor, según el taller elegido. Los objetivos deben ser claramente expuestos para que elijas tu formación con conocimiento de lo que vas a recibir y no haya malos entendidos ni frustraciones.

¿Cuánto tiempo dura?
En realidad, hay formaciones muy buenas que no son muy largas y personas que imparten formación de muchas horas que repiten lo mismo pero no tienen calidad. También ha cursos que mezclan muchas técnicas diferentes, pero si quieres formarte en algo exige que se te dé la formación que has contratado. No te dejes llevar solo por el tiempo o el material que se te entrega, sino por la calidad práctica de tu aprendizaje. Es decir, lo ideal es que cuando terminas un curso digas: «he aprendido lo que quería aprender, estoy seguro y tranquilo con esta herramienta, y además se me hecho muy ameno». Recuerda que la duración de un curso, la puntualidad y la gestión del tiempo son responsabilidad del formador o maestro.

¿Qué dinámicas utiliza?
Un curso puede Podemos decirte que «damos teoría y luego técnicas varias». O puede darte detalles como: «Metodología: rol play, meditación, canto sagrado y prácticas por email». ¿Cuál es mejor?Como ves conocer la metodología no te garantiza que el taller sea bueno, solo te explica qué técnicas se usarán. Utiliza tu intuición para ver si esa formación es para ti o no.



¿Cuál es el precio?
Valorar una formación en función del coste es un error. Hay maestros excelentes que no se atreven ni a cobrar, pero no por ello su enseñanza no es buena, y quien cobra poco no tiene por qué ser un buen maestro. Por otro lado, nuestra sociedad afirma que lo bueno es caro y muchas veces nos dejamos llevar por el marketing y los altos precios sin mirar la calidad de la formación. Ante cada opción posible mira en tu corazón, él no sabe de caro o barato sino de si te conviene o no. No importa el precio sino la calidad, pero si solo miras este factor, ¿en cuánto valoras tu formación? 

¿Cuántos alumnos son por grupo?
Parece que un taller es mejor si el número de asistentes no es muy grande, pero, por otro lado, el intercambio, aportación y energía del un grupo son puntos por los que los talleres se realizan en grupo y no de modo individual. Hay talleres que requieren una atención muy personal y no pueden ser muy grandes (como Reiki o Registros, ya que incluyen una iniciación por alumno), pero los cursos tipo conferencia-ejercicios admite un número mucho más grande de personas. En cualquier caso, tú debes ser atendido en tus dudas como todos los alumnos.

¿Con quién estoy haciendo este curso?
El sexto sentido es el mejor detector de pureza, honestidad y profesionalidad. Un taller debe ser profesional (porque pagas por tu formación) y debe realizarse con un maestro habilitado para ello. Todos los que impartimos cursos nos hemos formado previamente,por lo que nuestras escuelas nos avalan (esto es fácil de comprobar contactando con la escuela o asociación). Por otro lado, la escuela, asociación o federación solo confirma que alguien se ha formado en tal o cual técnica, pero no puede asegurarte si es un profesional honesto o no. Por ejemplo, yo me formé en Reiki con un conocido maestro en Madrid pero 14 años después él no puede garantizarte que mis iniciaciones son correctas o que mi interés es puro.
Hay maestros anónimos que se promocionan por el boca-oreja y hay gente muy reconocida a nivel internacional. Una vez más, evita dejarte influir por su fama o imagen, pues la imagen se fabrica pero la honestidad se tiene o no se tiene.

¿Para qué me sirve este curso o taller? Si no practicas lo que has aprendido no te servirá para nada. Si sigues las indicaciones de tu maestr@ puedes lograr unos resultados inmejorables en la técnica en la que has decidido formarte. Tu maestr@ no es responsable de que no practiques lo aprendido o de que no aclares tus dudas: los cursos están para darte la base de la herramienta pero la práctica es cosa tuya.


¿Qué estás aprendiendo en realidad? Tú ya eres un ser espiritual, un sanador natural y un alma en crecimiento. Cuando asistes a un taller es para desarrollar tus capacidades innatas o mejorar tus habilidades, por ejemplo. Por ello la formación es una opción pero no es necesaria, no es obligatoria y no es la solución a tus problemas. No dejes que nadie te engañe en esto: la formación en el campo espiritual te aporta conocimiento, técnicas, habilidades, herramientas… pero no es la solución a los problemas de tu vida, sino el camino para que tú los soluciones.


Si deseas saber cuándo tenemos talleres o cómo apuntarte pincha AQUÍ.




PARAFERNALIA ESPIRITUAL

PARAFERNALIA ESPIRITUAL

¿Qué es la parafernalia? Se define como instrumentos, aparatos… o alarde de medios para un fin determinado. Pues la Luz no requiere parafernalia alguna. Punto.
Cuando canalizo recibo claramente mensajes de amor que no tienen nada que ver con las exigencias que ofrecen algunos sistemas de pensamiento, personas, grupos, filosofías… ¿Crees en serio que el Dios Padre-Madre no te ama si no haces tal o cual cosa? ¿Piensas que Reiki no funciona si no vas de blanco?
¿Crees que debes ir a un templo para meditar? ¿A cuál?
¿No puedes ser buena gente si comes carne, o si dices tacos o si ganas dinero honestamente?
¿Un título, una federación o un logo nos hacen más honestos?
¿En serio?

Déjate de chorradas. En este tótum revolútum (revoltijo) del mundo actual hay demasiadas normas, limitaciones y exigencias para lo espiritual, tantas que podría parecer que si no haces determinadas cosas, no eres una persona de Luz. Querido lector, repite conmigo la conocida frase de San Agustín «ama y haz lo que quieras«. Venga, repítela. «ama y haz lo que quieras«. Una vez más: … «ama y haz lo que quieras«… ¿Ves cuánta libertad dan estas palabras? Por eso insisto en que tu alma es energía amorosa aunque te guste vestir de negro, aunque tomes cerveza, aunque cobres por un trabajo espiritual y disfrutes tu sueldo, aunque no vayas al templo, sino al bosque… Tu cuerpo es el templo del Padre-Madre y tu corazón es el canal para recibir Luz, sanación y amor. No importa si no te gusta el color blanco. No es obligatorio.

¡Basta ya de tener que hacer cosas raras, difíciles o caras para estar con Dios y los Maestros! No hay que hacer NADA porque tú ya estás con los Maestros. No has de hacer nada salvo dejar de poner límites al Amor que ya eres (todos lo somos). Es decir, suelta las muletas que te han ayudado a llegar hasta aquí. En el pasado necesitaste apoyo, indicaciones, orientación… Has hecho de casi todo, yo también, hasta que comprendes unas verdades básicas tan sencillas como estas. 

1.- Tú ya eres Luz. 
Ya está en tu ADN, no tienes que irte a la India, ni hacerte vegetariano ni rezar cosas que no entiendes ni respetas. Deja de hacer el tonto. Si no crees en algo, no lo hagas. Mira en tu interior y con algo de práctica sentirás en ti la Luz creadora que habita en todos los seres, así podrás ver que sois hermanos, que lo que le haces a uno de ellos te lo haces a ti, y que si te amas y te perdonas, podrás amar y perdonar sin límites. Tú eres el Creador pero en un formato distinto, como el agua, el hielo y el vapor son diferentes presentaciones del mismo elemento.

2.- Ya estás conectado a la Fuente. 
No hay una sola persona en la Tierra que pueda darte una capacidad o habilidad espiritual si tú no la tienes ya dentro. Los maestros, formadores, chamanes, canalizadores, etc. pueden ayudarte a verla, pero tu capacidad de conectar con tus ayudantes celestiales o con el Padre ya está en ti. No dejes que te timen: pueden ayudarte pero ellos no son imprescindibles, y desde luego, si alguien te crea dependencia o miedos, párate y valora, ¿qué me da y a cambio de qué? Por tanto, tú puedes meditar o rezar en cualquier sitio y en cualquier momento. No hay un único método, aunque puedan ayudarte, simplemente habla con Ellos. Tampoco necesitas ir a la iglesia ni a tu centro de meditación y no hay que esperar al amanecer para hablar con Dios. Él trabaja 24/7 (24 horas al día, siete días a la semana), es decir, siempre.

3.-  ¿Eres espiritual? Entonces deja de temer. 
Quien confía realmente en la Fuente creadora de todo, puede hacer bien su trabajo y echarse a descansar. Quiero decir que si algo está en tus manos debes resolverlo tú, pero si no está en tus manos deja que ahí arriba te ayuden y te asistan. Acabas de asumir que cambiar las cosas no siempre está a tu alcance, así que relájate. Haz lo que debas y deja el resto. ¿Acaso puedes provocar la lluvia en época de sequía? ¿Puedes acabar con el hambre y la pobreza del mundo? ¿Conoces la fórmula para evitar el cáncer o el sida? ¿Puedes detener la corriente de falsa espiritualidad que promueve el ego y la riqueza económica? Si es así escríbeme por privado y resolvemos los problemas del mundo, pero me temo que solo puedes hacer algunas cosas, las que están realmente a tu alcance. Para el resto de cosas, personas o sucesos: mira con amor y luz en vez de criticar y enojarte. Te recuerdo que el enojo baja tu vibración energética…

4.- ¿Cuáles son tus objetivos? 
– ser funcionario.
– vivir sin trabajar.
– ser rico.
– tener un hijo. Ya.
– ver a mis Guías.
– curarme de tal enfermedad.
– tener pareja.  

La lista no cabe en este blog. Y yo te pregunto, ¿alguno de estos objetivos es realmente espiritual? ¿Alguno de ellos te hace mejor persona? ¿Más generoso o comprensivo? ¿Más feliz? No lo creo. La estadística dice que los ricos no son más felices, solo son más adinerados. El porcentaje de personas insatisfechas tras una operación de cirugía estética es muy elevado. La tasa de devolución de un hijo adoptado en este país es para llorar, y en EEUU, aún mayor. 
Tú, que dices que te encanta la espiritualidad y que te crees un alma vieja, espabila. Si aún crees que dependes de unas palabras, un objeto sagrado o una música relajante para hacer algo espiritual es que estás fuera del planeta. La Tierra es el lugar perfecto para tu crecimiento por lo que tú puedes estar en meditación continua y en conexión constante son la Fuente estés donde estés, con quien estés y a la hora que sea. Ser espiritual es actuar del modo correcto.

5.- La espiritualidad no es cara porque no se compra.
Me cansa leer cientos de veces correos privados con esta pregunta: ¿por qué la gente cobra mucho por estos servicios?
En primer lugar, yo no sé lo que cobra cada profesional por sus servicios (ni me importa), de modo que no sé si es «mucho». Además, tú y yo seguramente tenemos diferentes conceptos de lo que es mucho o poco, ya que 333 dólares no es lo mismo en EEUU que en India, por ejemplo.
En segundo lugar, los terapeutas, maestros, canalizadores, chamanes, mediums, videntes, etc. pueden cobrar su trabajo como tú cobras el tuyo, puesto que dedican su jornada a esta labor. Se han formado para ello o utilizan un don natural, pero trabajan. En caso de que su actividad no sea remunerada de algún modo, no podrán ejercerla, por lo que tendrán que dedicarse a otra cosa. 
En tercer lugar, la mejor noticia es que una consulta espiritual NO ES IMPRESCINDIBLE, es decir, ninguno de ellos está vendiendo comida. Lo que se ofrece es ayuda espiritual,y hasta donde yo sé, puede ser muy útil pero no es imprescindible para la vida. Crecer espiritualmente es una opción para la que no necesitas a nadie. Lo repito: una consulta de tarot o un curso para canalizar no son bienes de primera necesidad. No. Molan, pero no te vas a morir sin ellos. 
Tú ya eres un ser espiritual así que no necesitas que nadie te diga cómo meditar, qué va a pasar en tu vida o cómo están tus seres queridos fallecidos.  Tu alma sabe todas las respuestas.
¿Que sí lo necesitas? Muy bien, pues ahí va, una vez más, te lo regalo, aunque ya lo tienes en mis vídeos, pero lo resumo de nuevo.



CURSO DE LUZ SIN PARAFERNALIA. GRATUITO.

 

¿CÓMO MEDITAR?

Respira y siente este momento. Céntrate en el aquí y el ahora. 
¡Perfecto! Ya estás meditando. ¿Te distraes? Vuelve a concentrarte en tu respiración y en el momento presente. ¡¡Estás meditando!!

¿CÓMO CONECTAR CON MIS GUÍAS?

Céntrate en tu corazón y desde ahí pide su presencia delante de ti.
¿Hecho? Pues ya están delante, ¡lo has conseguido! Enhorabuena. ¿No notas nada? No importa, la voz de tu ego desea o exige verlos pero ya estás conectado. No requieres más pruebas sino más fe.

¿CÓMO VERLOS O SENTIRLOS?

Deja de exigir. No necesitas verlos, ni escucharlos, ni sentirlos. Están ahí contigo. Créelo. Están contigo antes de llamarlos. Si exiges, si envidias a otros, si quieres canalizar como tal o cual persona, o si te enfadas con Ellos, dificultas la cita con tus Guías, Maestros o Ángeles.

¿CÓMO SER MÁS DE LUZ?

Cuando tiras un papel a la papelera, 
cuando esperas tu turno en la fila, 
cuando sabes decir no y no te dejas abusar, 
cuando pagas honradamente lo que compras, 
cuando no criticas a otros, entonces eres de Luz. 
Cuando respetas otras creencias, 
cuando te perdonas si fallas 
o cuando eres generoso sin esperar algo a cambio estás siendo Luz. Cuando no temes ser tú, un hijo del Amor, estás mostrando tu Luz.

¿CÓMO SER MEJOR PERSONA?

Copia de los grandes maestros, tienes para elegir: el Maestro Jesús, Buda, Gandhi, etc. También puedes recordar a cada momento que tú eres el otro pero en otro cuerpo, y que el otro eres tú. ¿Te harías daño? ¿Te juzgarías? ¿Te robarías a ti mismo? Pues ya está, no se lo hagas a otros.

 
¿CÓMO MEJORAR MI ECONOMÍA?

Primero, ¿cuál es el fin de este deseo? 
Segundo, cuando eliminas votos o promesas pasadas y cuando lo haces todo con más amor, la economía empieza a fluir. Cuando aceptas a tu familia como es favoreces la abundancia. Si eres agradecido aumenta la liquidez. Pero la economía debe fluir también de salida, es decir: comparte, regala, dona, etc. El dinero es energía.  Buscar la riqueza por sí misma no es un fin muy elevado. En cambio, trabajar con amor genera riqueza, abundancia y desapego. 

 
¿CÓMO MEJORAR MI SALUD?

Cada enfermedad o patología se relaciona con emociones, con ideas, con tus ancestros y con vidas pasadas, entre otras muchas cosas. El perdón y el amor ayudan a mejorar cualquier dolor, síntoma, patología y enfermedad. Ámate como eres, ama las cosas como son y acepta el pasado como fue. ¡¡¡Ya ha comenzado tu mejoría!!! Cuando te resistes aumentas el dolor. Cuando lo aceptas disminuye. Y recuerda que aceptarlo no significa renunciar a la curación. Aceptarlo es no añadir sufrimiento al dolor.

¿DEBO AYUNAR, REZAR O COMPRAR ALGO ESPECIAL?

Para ser más espiritual ya llevas todo el equipo contigo: tu mente, tu corazón, tu glándula pineal,… son más que suficientes. Puedes vestir como te dé la gana, puedes llevar colgado lo que quieras, comer lo que te apetezca, disfrutar el sexo, ver la tele y tomar café. Una espiritualidad exigente y limitante no es Amor y Dios sí lo es.

 
¿NECESITO LEER LAS ESCRITURAS O ALGÚN LIBRO?

Na de na. ¿Y si los textos sagrados no fueran ciertos? ¿Y si tú los interpretas de un modo y tu maestro de otro? ¿Sabes cuántas veces se ha utilizado la literatura canalizada con intereses personales? No todo el mundo tiene acceso a los textos sagrados ni a libros espirituales ni a encuentros con el gurú de turno, ni falta que hace. Según la UNESCO casi 781 millones de personas (sí, millones) eran analfabetos en 2014. ¿No puede uno amar a Dios si no sabe leer o si no puede comprar un libro? ¿Lo dices en serio? 
Muchos libros actuales pueden ayudarte a evolucionar pero si lees y no practicas no habrás avanzado un solo centímetro. ¡Practica!

¿QUÉ NECESITO PARA SER MÁS FELIZ?

Ama, aunque las circunstancias externas no cambien, tú ama.
Relájate y pide ayuda a tus Maestros para que hagan su trabajo.
Tú haz el tuyo: perdonar, confiar y sonreír.
Cuida tu cuerpo, el vehículo que utilizas en este viaje del alma.
El alma no muere nunca porque somos eternos. No llores.
Y déjate de parafernalia, la Luz no lo necesita. Sé sencillo y serás Luz, como un niño ante una mariposa, maravillado y feliz.

WONDER, de Akiane, la niña índigo pintora.



 

EL NACIMIENTO DE JESUS

EL NACIMIENTO DE JESUS

Soy un canal. Me conecto a la Luz de la que procedemos y recibo una información actualizada que debe ser conocida por quien desee conocerla. Soy libre para publicar este texto canalizado. 
Eres libre de leerlo o de no leerlo. Si lo compartes te ruego que mantengas el texto completo y el nombre de esta canalizadora. Gracias, y ¡Feliz Navidad!
 
«Tras el aviso de que el rey temía por su reinado y asesinaría a todos los bebés que encontrara en su reino, mis padres terrenales, con fe ciega en el mensaje recibido, partieron con premura sumidos en la incertidumbre. El rey nunca comprendió cuál era mi reinado, pero almas inocentes fueron sacrificadas a causa del miedo y la ambición, y esta fue su misión.
El camino de una pareja que huye sin apenas bienes, en soledad y en secreto, a un mes del parto aproximadamente, aumentó la tensión del embarazo de mi madre. Una adolescente desposada con un hombre de más edad, que decía haber recibido el mensaje de un ángel, y acusada de muchas cosas que no vienen al caso aquí, hizo que estos meses fueran duros para nosotros. Podría yo haber nacido algo antes, pero ella necesitaba un lugar solitario, alejado de familiares y vecinos, y por ello tuve que esperar un poco. Así, con el trajín del camino a lomos de aquel animal y con el estrés de la persecución, comenzaron los dolores del parto y una vez encontrado un pequeño refugio pude yo salir del vientre de mi querida madre. Como si hubiera estado calculado, y en muchos detalles lo estaba, todo encajó para que María pudiera parirme con cierta tranquilidad, aunque con mucho miedo, pues era una mujer muy joven y no contó en ese momento con el apoyo de su madre o de su suegra, ni de ninguna vecina. Pero al menos se pactó con ella en el Cielo, antes de encarnar ella, que el parto sería rápido, pues ya tendría tiempo de sufrir por su hijo más adelante.
Nací, y una vez que mi padre José oyó el llanto, se emocionó y entendió que su fe y su comprensión habían sido premiadas, y nos miró con dulzura y me colocó sobre mi madre cubriéndome con lo que tenía a mano. No paraba yo de llorar sintiendo el aire en los pulmones y la vida física como un regalo, y mi madre me puso al pecho para que la primera leche tibia calmara mi hambre y mi contrariedad, y así lo hizo. Y recuerdo dormir por un rato en el frío de la noche y soñar de nuevo con el Padre Celestial, que miraba la escena con Amor infinito desde su trono. 
Horas después se acercó un pastor que oyó mi llanto y sintió movimiento en el refugio para ganado. Se apiadó de nosotros y sin preguntar siquiera le dio a mi padre una piel de oveja curtida para que yo durmiera. Mi padre terrenal la puso en el suelo para cuando María me soltara de sus brazos o se durmiera rendida ya por la tensión, el miedo y el esfuerzo. También nos dio este hombre queso y un trozo de pan que le había quedado del día. Horas más tarde otros dos hombres se acercaron, más por comprobar que no pasaba nada que por otro motivo, y también le dieron a mi madre leche de oveja para que se nutriera.
No tardó en correrse la voz de que un niño había nacido en el monte, en una noche peculiarmente estrellada y que sus padres no tenían nada, salvo el uno al otro y dos animales de carga. María empezó a comprender que las palabras del ángel le anticiparon también sufrimiento, y tuvo el breve y doloroso pálpito de que ese cuerpo que hoy abrazaba recién traído a la vida, sería tomado de nuevo en sus brazos décadas más tarde, pero para ser devuelto a Dios. Era mi destino: no se equivocaba.

Semanas después, aún preguntándose mis padres sobre su destino, llegaron tres hombres. Llevaban ropajes extraños, como de otra época, y hablaban lenguas que mis padres no conocían. Les parecían venidos de muy lejos, y no entendieron porqué estos hombres buscaban a una humilde familia perseguida. Mi madre, a veces, recordaba parte del plan, lo que le hacía este periodo algo más llevadero. Mi padre en cambio, pragmático y desconocedor de esta información del cielo, es el mayor ejemplo de fe y confianza en Dios que conocí en mi estancia en la Tierra en esa vida. Los tres hombres indicaron por señas que querían darnos unos regalos. Le fueron entregadas a José unas hermosas cajas con cosas que él no conocía, y que no se podían utilizar para nada, salvo el oro, que mi padre guardó e invirtió más adelante en mantas y alimentos. María miró aquellos presentes y creyó ver en este acontecimiento una prueba más de que realmente había tenido un hijo destinado a cambiar el mundo, aunque su mente racional no daba crédito… por el momento.

Pesé poco al nacer, lo que facilitó el parto, y engordaba rápidamente, pues mi cuerpo debía estar fuerte para todo lo que me esperaba. Pero nunca me sentí solo pues desde que abrí los ojos por vez primera en Bethlehem (Belén), siempre me vi rodeado de ángeles y querubines, hasta que me hice mayor.

 

Si celebras mi nacimiento, celebra entonces el amor a la vida, la fe en Dios Padre-Madre y en la Humanidad. Celebra entonces la generosidad, la solidaridad, la belleza, la honradez, la confianza… Si crees en mí y mi vida tuvo un sentido para ti, ¿qué haces que no estás ya perdonando a los que te hacen daño? ¿Qué haces aún llorando por tus muertos? ¿No ves que los tiene mi Padre tomados de la mano, en el Amor?

 

Sigue tu camino, confía en tu plan divino pues tú haces de este mundo un lugar mejor para tu alma y para tus hermanos, ¿que quiénes son tus hermanos? Todo lo que existe está unido a ti en un lazo infinito e invisible. Míralo con amor todo y sabrás quién es Dios y comprenderás el porqué de todas las cosas. Y mi nacimiento y mi muerte no habrán sido en vano».


Jesús de Nazaret


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DIA DE DIFUNTOS

DIA DE DIFUNTOS

Hoy en un día especial. Es un día de celebración en el que recordamos a nuestros seres queridos fallecidos. Pero, ¿dónde están? ¿Se encuentran bien? ¿Cómo les fue tras dejar tu cuerpo? 
 
Miles de preguntas nos asaltan cuando pensamos en tantos seres queridos que partieron antes que nosotros. Por el amor que les tengo a ellos y para ayudar a dar conciencia sobre esto, he pedido a nuestros Hermanos mayores en la Luz que nos expliquen de modo sencillo lo más importante. Y así lo han hecho.
La Madre María me dijo:
«No temáis. Vuestros queridos están en camino al Padre de la Luz, el Padre del Amor, el Creador de todo lo que existe. Ni todos los títulos del mundo logran restarle un ápice de compasión al Padre respecto a uno solo de sus pequeños. Por tanto, cuando uno de vosotros, queridos hijos, salís del cuerpo, vuestra esencia energética es recogida, como tomada de la mano, por nuestros ángeles y por vuestros familiares o amigos que murieron antes que vosotros. En ese momento, se olvida todo el dolor del cuerpo, de la separación y del mundo, y el miedo es transmutado en confianza. En brazos de vuestros guías y ángeles sois acompañados, y casi no miráis atrás, hacia el corazón del Padre que os espera. Y en el camino veis vuestros comportamientos, correctos e incorrectos, puros y no puros, generosos o egoístas, pero nadie lo juzga. En compañía de los guías no existe el juicio ni la culpa, sino la compasión. Entonces el Alma va ascendiendo hasta llegar a la dimensión que le corresponde, y ahí comienza otra etapa de sanación y perdón.
 
No temáis. Nadie se va solo, sino que es guiado por el Amor infinito de vuelta a casa, y mientras se va vosotros le lloráis. ¿No veis que es una fiesta su regreso al hogar? ¿No entendéis que ha cumplido su misión y acabado su tiempo? ¿Olvidáis que podéis veros siempre en el corazón? ¿No sabéis que vuestra relación no se acaba? Solo necesitáis fe y práctica para seguir en comunicación con vuestros fallecidos, pues su alma y la vuestra es la misma energía, y ese lazo azul y blanco no se rompe jamás. Todos estáis unidos siempre.
No les reclaméis ni les lloréis, pues eso solo entristece su corazón y da muestra de que habéis olvidado que sois UNO, y que nunca os separáis, y que la muerte es solo un engaño, un capítulo breve, un cambio de lugar y aspecto.
 

No temáis. Al pensar el ellos pensadlos en Luz. Rodeados del Amor del que proviene todo, del Amor que los ama más que tú, querido hijo, pues tu amor humano es imperfecto y el Amor del Padre no puede ser más completo, sanador e ilimitado. No comprendes con tu mente que nada hay más perfecto que estar junto al Padre celestial. Y en este olvido sufres la pérdida y te enfadas con Dios y con el que se ha ido. ¿No lo amas tanto? Pues déjalo marchar. No importa su edad ni sus circunstancias en la Tierra, sino que al volver a casa recobra su alma su perfección natural y se prepara, tal vez, para su próximo viaje: su próxima venida. Y, ¿quién sabe si no volveréis a encontraros años después? Y si crees mis palabras, aumentas tu conciencia, se aleja el miedo y se disuelve el dolor. Y tal vez tu Alma reconozca a la suya otro día en la vida terrestre.

Somos nosotros los que lloramos cuando un Alma desciende del Padre para aprender en la Tierra y nos alegramos cuando regresa de nuevo. Piensa en grande. Piensa como el Padre, y alégrate de que tus difuntos estén en Amor, sin dolor, sin enfermedad, heridas ni problema alguno. Ya os veréis más adelante.
¿No crees mis palabras?  Os veréis más adelante con los ojos que tú conoces, pero no os separáis nunca a nivel del corazón».
Con amor a todos vosotros, 
la Madre María.
 
Si lo que me llega es correcto, deberíamos celebrar la muerte como una «diplomatura» por así decirlo, como una graduación. Deberíamos no temerla cuando se acerque o nos aceche tras la enfermedad. Temerla es crearse dolor puesto que es inevitable y solo corresponde a la otra cara de la moneda. ¿Aceptas la vida? Pues acepta la muerte.
Negarla es una estupidez, pues es terca y tozuda, y tiene sus pactos al igual que la vida terrenal.
Confía en que tu Angel de la Guarda no te deja solo y que llegado el día de partir te asistirán con calma y sin drama. Dejarás aquí todo lo atesorado, todos tus logros como humano y todas aquellas personas o animales a los que amaste. Así que, AMA AHORA. HOY. Sé tu mismo hoy, no esperes, puede que sea tarde cuando te decidas a ser tú mismo, a cantar y estar alegre, a ponerte un sombrero rojo y salir a la calle. El momento es ahora, y quien más nos lo enseña es la Madre Muerte, cuyo deseo es ayudarte a ser más libre, feliz, asertivo, fuerte, coherente y amoroso. Consciente de la muerte serás más feliz, o mejor dicho, estarás más vivo. Ella es solo el avisador para que no pase un día de tu vida en que no hayas amado, reído y gozado.
 
Desde el AKASHA (o Registro Akáshico) puedes recibir más información sobre la muerte y el morir. Puedes contactar con tus seres queridos si ellos lo desean. Puedes acceder a los planos superiores de conciencia, ¿aún no has probado? Allí está toda la información, comprensión y amor que necesitamos. Allí se guarda todo lo que acontece, y desde mi contacto diario con el Akasha te aseguro que nada hay que temer. Nada oscuro ni doloroso rodea la muerte. En este día especial, accedo a mis Archivos del Alma y veo a todos mis ancestros que se fueron antes. Veo a mis viejos amigos, a mi perrita, a todos los niños de mi linaje que no llegaron a  nacer a la vida en este momento y les digo a todos:
Os llevo en mi corazón y el amor es como un hilo que nos mantiene conectados hasta que volvamos a encontrarnos con la misma apariencia. Y sonríen y asienten. Y mi perra ladra. Y noto su abrazo multitudinario como si estuvieran aquí en carne y hueso. Tomo su alegría y su fuerza, respiro, y salgo del Templo que guarda mi Libro del Alma y regreso a este plano. Termino este artículo y me voy a comer, celebrando que aún estoy en la Tierra, en cuerpo y alma.