El proceso de recibir energía o información de entidades energéticas se llama canalizar. Una canalización espiritual transmite información, datos, energía o sanación de entidades de energía de diferentes frecuencias. Todo el mundo puede canalizar, pero cada persona lo hará de un modo particular y de frecuencias energéticas semejantes a la del canal.
Siempre que es posible realizo las canalizaciones públicas de modo totalmente gratuito. FORMAS DE CANALIZAR
La mayoría de la información canalizada se recibe como si fuera «una voz interna». También se puede escuchar claramente «otra voz», unas palabras sueltas o verdaderos discursos. Muchas personas reciben imágenes o secuencias, ya sea con los ojos abiertos o cerrados. Y también se pueden percibir olores, sabores, tacto o presión, … o simplemente una ligera sensación de estar acompañados.
Otras personas solo canalizan información espiritual durante el sueño y otras solo si están en estado de trance (un estado alterado de conciencia) o bajo sugestión o hipnosis.
No hay modos mejores o peores. Si tú solo recibes información escribiendo, pues esa es tu forma personal.
Se canaliza más y mejor cuanto más se practica, cuanto más se sube la vibración energética y cuantos más «implantes» o «votos» se rompen.
SER UN CANAL
Tú eres un canal, pero necesitas práctica, método y confianza en ti.
Aún así, has de saber que, en mi opinión, se canaliza en la frecuencia en la que se está. Es decir, si estás en pensamientos y actitudes de miedo y temor atraerás entidades de ese tipo. Si estás en comprensión, perdón y fe, atraerás frecuencias elevadas.
Puedes ser un canal para ti mismo, para unas pocas personas o para grandes masas, pero el hecho de conectar con tus Guías para orientar tu vida ya es suficientemente grande, importante y útil para toda la Humanidad. Conecta con Dios (o el Amor, o tu Yo Superior, o tus Ángeles…) para tu mayor bien, pues su orientación te ayuda a ser feliz, amar y subir tu vibración. Y si lo haces estás elevando la vibración de todo cuanto te rodea.
INFORMACIÓN CANALIZADA
¡¡¡Toda la información presuntamente canalizada no es de Luz!!! Ojo a esta frase, hay mucha información canalizada a tu disposición, pero gran parte de ella genera miedo, desconfianza y odio porque procede de entidades de baja vibración. ¿Cómo distinguirlo? Muy sencillo: ¿cómo te sientes al escucharla o sentirla? ¿Te ayuda a ser feliz a ti y a todos los demás? ¿Qué tipo de mensajes da? ¿Perdón o venganza? ¿Amor o miedo? Eres libre para escoger lo que lees, ves y a quién sigues, pues atraes a tu vida aquello que necesitas para tu evolución. No juzgues, tómalo o déjalo, y recuerda que gracias a las bajas frecuencias todos aprendemos y mejoramos. Utiliza tu corazón o tu sexto sentido para distinguir la vibración de las canalizaciones espirituales y de los canalizadores.
Por ejemplo, mi segundo libro, Un Alma llamada Axel, es un libro completamente canalizado de un ser que aún no ha encarnado. El libro Amando a Lady Gaia, del terapeuta Carlos Noah, contiene canalizaciones de la Madre Tierra, árboles, delfines, osos polares, etc. Todas las entidades pueden comunicarnos sus mensajes para el aumento de nuestra conciencia.
Una canalización espiritual no es mediumnidad ni videncia ni posesión. Son cosas muy diferentes.
FRECUENCIA VIBRATORIA
No nos referimos a brillar, ni a que nos vea el aura por la calle, sino a nuestras actitudes, comportamientos, pensamientos y palabras. ¿Qué hay en ti? ¿Eres honesto? ¿Intentas ayudar a otros? ¿Eres asertivo? ¿Sabes perdonar? Las respuestas positivas indican una «frecuencia vibratoria» alta, es decir, cercanas al Amor o la Luz.
¿Piensas cómo sacar provecho de otros? ¿Buscas la fama por encima de todo? ¿Tienes miedo a la vida? ¿Manipulas a los demás? ¿Te crees mejor que otros? ¿Juzgas o criticas? Si tus respuestas son afirmativas estás lejos de la Luz del Creador, estás en una vibración baja. Pero, ¡tengo buenas noticias! Puedes elevar tu energía ahora mismo: ¡Perdónate. Ámate! Acepta a los demás como son. Mira el lado hermoso de las cosas y de las personas. Todo sucede para tu crecimiento. Sonríe.
Ya está, acabas de aumentar tu Luz.
REGISTROS AKÁSHICOS
El Registro Akáshico o Archivo del Alma es una dimensión energética que reúne toda la información de todo lo que existe. Cada alma, entidad, energía, persona, animal, objeto o lugar tienen su propio Archivo o Registro. Antiguamente muy pocas personas podían acceder a este «espacio» para recibir información o mensajes, pero en la actualidad la mayoría de las personas pueden acceder con facilidad y eficacia.
El modo más sencillo es formarse para poder acceder al Akasha y canalizar de los Seres de Luz. Mantener una frecuencia energética elevada es fundamental para conectar con los Maestros de Luz y no con frecuencias bajas que pueden confundirnos y dificultar nuestro crecimiento espiritual.
LECTURA DE REGISTROS
Una Lectura de Registros Akáshicos a una persona es una consulta privada en la que el lector o canal accede al Archivo del Alma del cliente para comunicarle lo que los Guías y los Maestros del cliente quieran decirle.
1.- Privada, porque requiere un espacio y un tiempo únicos en los que el canalizador o lector accede a esa dimensión para otra persona. Confidencial, profesional, en un espacio preparado para la persona, y con un objetivo claro. ¿Qué deseas conseguir con una Lectura de Registros?
2.- Se conecta con Guías y Maestros del cliente, que nos entregan la información que Ellos (no solo el cliente) quieren. El canal o lector solo «traduce» la energía que le llega en palabras para ayudar a entender, sanar o enfocar las situaciones, emociones o relaciones.
3.- Se consulta lo que se desee, pero sus respuestas son de una frecuencia tan elevada que mucha gente no comprende bien la respuesta. El lector facilita esta comprensión. La visión de tus Guías no es como la tuya, por lo que sus respuestas no siempre son como esperabas, pero siempre son lo que necesitas saber, te guste o no (todo ello, si tu canal es puro y solo da la información que recibe y no añade nada de su cosecha, claro).
TALLERES DE FORMACIÓN
Los talleres de Registros Akáshicos aportan una inicia-ción energética de las manos del maestro y un protocolo de acceso para que cada alumno entre a consultar sus Registros con total seguridad.
En España normalmente se imparten talleres de Nivel 1 (acceso a tu Registro), Nivel 2 (acceso al resto de Registros), Nivel 3 (llamado «Auto maestría») y Maestría (la vocación del maestro para iniciar, enseñar y guiar a otros en sus lecturas y formación). Hay muchos estilos, corrientes y precios. Tu intuición te guiará a la persona y taller adecuado cuando sea el momento para ti.
Acceder a tu Registro te permite conocerte mejor, sanar tu pasado, eliminar karma (si procede), orientar tu futuro y elevar tu vibración por el mero hecho de entrar al Archivo. Dentro del Akasha podrás realizar la «sanación akáshica» que enseñamos en los talleres.
Los Talleres para aprender a canalizar te permiten conectar con Seres de Luz (Guías, Ángeles, Yo Superior, Maestros…) pero no acceder al Registro Akáshico. Son formaciones diferentes. Canalizar es conectar con Ellos y entender sus mensajes, pero no accedes al Archivo del Alma, sino a las entidades o seres disponibles.
COMO CANALIZAR MEJOR
1.- Confía, tú puedes. Eres un canal.
2.- Prepárate. Un método, un curso, un libro o un maestro pueden ayudarte a tener seguridad en estas experiencias y obtener buenos resultados.
3.- Sube tu vibración para atraer solo entidades e información de Luz pura 100%.
Deseo que estas palabras te ayuden a comprender más el mundo de las canalizaciones espirituales.
Existen tantos modos de hacer una LECTURA DE REGISTROS AKÁSHICOS como personas que la realizan porque cada uno lo hacemos a nuestra manera. En este artículo resumiré los aspectos fundamentales para que tu sesión sea lo más provechosa posible para ti. – ¿Qué es el Registro Akáshico? – El Registro es un Archivo energético, una dimensión no física en la que se custodia todo lo que sucede. Cada alma, cada persona, animal o cosa tienen su propio Registro o Archivo que acumula todas las experiencias vividas en cualquier tiempo, lugar y dimensión. Se accede a esa información para comprender nuestra vida actual, solucionar problemas, aprender cosas, estar con nuestros Maestros y guías espirituales… Todo el mundo puede acceder al Archivo del Alma. Puedes formarte para acceder tú a tu propio Archivo o puedes pedir a una «lector» avalado y experimentado que acceda a tu Registro y te canalice la información que hay para ti en el momento presente. -¿Qué es una Lectura de Registros? – Es el acceso al Archivo de tu Alma para conocer la información y comprensión que tu vida necesite en este momento de mano de tus Guías, Maestros o Seres Queridos. En una sesión el «lector» o «canal» recibe esa información a través del proceso conocido como canalización (recepción de imágenes, palabras, emociones, pensamientos…) -¿Cuánto dura? – Puede durar solo un par de minutos si solo hacemos una pregunta sencilla o llegar a las tres horas, aunque lo más habitual es que dure aproximadamente una hora. El tiempo no está relacionado con la calidad de tu lectura, pero sí con la capacidad de canalizar del canal, su experiencia, y por supuesto, con lo que tus Guías y Maestros tengan previsto mostrarte. Es decir, el tiempo de lectura también está marcado por el Akasha, no por nosotros. Si un lector repite lo mismo varias veces o añade información de su propia cosecha (es decir, no canalizada) no está siendo fiel al Registro Akáshico. Alarga el tiempo de consulta pero no te aporta nada nuevo. Tu corazón sabe la diferencia, no temas. – ¿Con quién conectamos? – En mi caso, abro tus Registros y puedo «leer» información de su propio Libro del Alma o Archivo, o conversar con tus propios Guías, Maestros de Luz, otros Maestros Ascendidos, y a veces, también, con algún ser querido. Pero en síntesis, quien llega al Registro Akáshico recibe la vibración informativa amorosa de Seres de Luz 100% pura, solo frecuencias elevadas: si no fuera así no estaríamos en tu Archivo o Akasha. – ¿Qué puedo consultar? – Puedes consultar todo lo que te de la gana, si bien no todo te será contestado. Recomiendo que elabores unas pocas preguntas sobre ti, sobre tu propia vida y sobre el presente. Por ética profesional nunca abro Registros de otras personas que no lo han pedido ni de menores de edad, y nunca preguntamos por la vida de otra persona ya que, según los Maestros, no te concierne, aunque sí que puedes consultar sobre tu relación con esa persona, ¿me explico? Te pondré un ejemplo. Preguntar «¿Qué le ocurre a Fulanito conmigo?» es meterse en la vida de otro, por lo que yo te recomiendo cambiar la pregunta por «¿Qué me ocurre a mí con Fulanito? ¿De dónde proceden las dificultades de nuestra relación? ¿Cómo puedo mejorar nuestra interacción? ¿Qué es lo más procedente entre nosotros según los Maestros? ¿Hay algo más que deba saber al respecto?» Como ves, en una sola pregunta hay muchos matices, por eso recomiendo que prepares 5 cuestiones principales para que los Maestros te den toda la información posible. Sobre el futuro recomiendo no preguntar mucho porque para el Registro Akáshico los tiempos no funcionan como los percibimos en la Tierra. Tú debes tener preparadas tus cuestiones más importantes . Yo no soy quien para decirte qué debes consultar, y no necesito ver tus preguntas antes de la cita ni prepararlas contigo. En primer lugar, tú eres un adulto, ya sabes lo que necesitas saber. En segundo lugar, si yo conozco tus preguntas previamente, podría perjudicar la pureza del proceso de canalización. Así pues, tú preguntas lo que quieras y yo te ayudo a matizar algo si es necesario durante tu lectura. – ¿Pueden decirme los Guías cosas desagradables o dolorosas? – Tus Maestros te dirán la Verdad que tu Alma necesita saber en el momento presente, te guste o no. Es importante saber que trabajamos con tus propios Guías y Ellos jamás te harían ningún daño, pero tampoco te dirán solo lo que quieres oír, sino lo que necesitas escuchar. Yo soy solo el canal, y como profesional de los Registros Akáshicos siempre les pregunto tres veces antes de darte la información. Si hay cosas que no entiendes el día de tu lectura, no dudes que las entenderás más adelante. Ellos ya saben lo que tu corazón necesita, ¿no crees? – ¿Podré conocer mis vidas pasadas? – Solo si es relevante para ti, y solo de las vidas que te generan problemas o te aportan cualidades para tu vida actual. ¿Necesitas saber el número de vidas que has vivido? ¿Para qué? ¿Necesitas saber si fuiste esclavo, prostituta, negrero o artista? Tus Guías te mostraran el pasado de tu Alma si impide tu avance, si te crea problemas o si puede aportarte algo positivo (fuerza, fe, autoestima, confianza). Por ejemplo, dentro de tus Registros, podemos pedir que nos muestren un momento anterior donde tuvieras mucha paciencia, o mucha generosidad, o una buena autoestima, y que traigan esa energía desde aquel momento y la integren en tu energía actual, SI PROCEDE. Puedes leer a Kryon sobre este aspecto. – ¿Por qué recomiendas grabar la sesión? – En el Registro o Akasha estamos en un estado alterado de conciencia y mucha gente no recuerda la información canalizada. Por otro lado, todos tergiversamos inconscientemente la información recibida para que encaje más con nuestros deseos o creencias. Para evitar olvidos o malos entendidos, grabar tu lectura te permite revisarla siempre que lo desees, así que, trae tu móvil con batería suficiente y podrás trabajar durante meses tu sesión con los Maestros. – ¿Qué cambios puedo esperar y cuándo? – Evita las expectativas. Acude a tu sesión con humildad, apertura y confianza. La lectura sirve para darte detalles e informaciones que te ayuden a comprender el plan de tu Alma, tu karma, tu misión de vida, tus limitaciones… También podemos «sanar» por así decirlo traumas y problemas que tengan su origen en el pasado (o en vidas anteriores).Y dentro del Registro podemos solicitar experiencias o memorias pasadas para obtener cualidades y habilidades que ya tuvieras en otro tiempo, pero nadie puede garantizarte cuándo vas a notar los progresos. Como en cualquier terapia, los cambios dependen en gran parte de ti, no solo de tus Guías y Maestros. – ¿Cada cuánto tiempo puedo hacer una lectura? – Algunos lectores recomiendan esperar dos meses como mínimo, otros cuatro meses… Las personas que ya se han iniciado al menos en el Nivel 1 de Registros pueden hacer tantas lecturas como quieran y cuando lo deseen, aunque ir consultando lo mismo a diferentes canales puede confundirte. Yo personalmente siempre confirmo con los Guías: ¿Es momento de hacer otra lectura para esta persona? Y como profesional, SIEMPRE consulto en el Akasha si soy la persona adecuada para ti. – ¿Hay alguna contraindicación con otras terapias o tratamientos? – No hay contraindicación alguna con ningún sistema terapéutico o médico, pero por si una lectura no fuera la herramienta adecuada para ti en este momento, consultamos a los Guías antes de poner la cita. Una Lectura del Registro Akáshico no sustituye a los tratamientos médicos halopáticos ni alternativos sino que los complementa. – ¿Funcionan igual las sesiones presenciales que las sesiones a distancia? – Las Lecturas de Akáshicos se basan en la información canalizada por lo que no necesitamos estar en la misma habitación que el cliente. La eficacia es la misma si la sesión es presencial, online o por teléfono. – ¿Por qué muchos lectores cobran la sesión antes de realizarla? – Pagar es una forma de dar el permiso explícito y decir «Sí, quiero crecer con esta herramienta», pero la razón principal es que el pago realizado asegura que el cliente online estará preparado el día y la hora acordados y no nos dejará plantados frente al ordenador. En el caso de la lectura presencial, se explica la sesión y se puede pedir el pago de la misma antes de comenzar la canalización por dos motivos. En primer lugar, el canal debe estar totalmente centrado en su trabajo sin pensar en nada más. En segundo lugar, se accede a un estado energético elevado que hace que muchas veces tanto el cliente como el propio lector olviden que no se ha pagado la lectura. Para regalar una sesión a alguien, esa persona debe conocer qué es y desear realmente su lectura, aunque se la abones tú. Si no lo tiene claro es mejor regalarle otra cosa. Elige tu canal con el corazón. Feliz encuentro con tus Maestros.
«EL HECHO DE SER ESPIRITUAL nos facilita, entre otras cosas, entender qué es la Tierra, qué hacemos aquí, y porqué a veces lo pasamos tan mal. Por tanto creer tiene un sentido muy grande, que sería, entre otras cosas, SUFRIR MENOS. Ya que muchísima gente tiene experiencias muy dramáticas en la Tierra, ya sea a nivel de salud o en otros terrenos, creer y tener una explicación espiritual nos permite entender lo que está pasando, saber que hay un fin más grande y entender que todo lo que está pasando tiene un proyecto para el crecimiento del Alma.
Nosotros no solo somos seres humanos, nosotros somos «espíritu» encarnado. Somos Dios o Luz, o la Matrix, o el Creador de Todo, en diferentes encarnaciones. Y en la Tierra en este momento, cuando lo pasamos mal nos ayuda mucho saber que hay una parte espiritual no encarnada que nos rodea. Es decir, la primera causa (razón) para creer o la primera maravilla de ser espiritual es que NUNCA ESTÁS SOLO.
Nosotros nos sentimos solos en la Tierra. Muchos de nosotros tenemos miedo al abandono, miedo a la soledad, a la vejez con problemas y a que nadie nos quiera, a no ser amados… Los niños ya traen desde pequeñitos esa dependencia o ese miedo a ser rechazados o no ser queridos… Pero cuando alguien cuida su lado espiritual, ser espiritual le proporciona seguridad de que no está solo. De que hay una corte celestial detrás de cada uno de nosotros que nos ama. ¿ESto quiere decir que somos dependientes? En absoluto. Tú puedes pedir a tus Guías y Maestros información o claridad, o no llamarlos en toda tu vida. Puedes creer en Ellos o no creer. Puedes tener relación con Ellos o no tener relación con Ellos en absoluto. Así que ahí tienes LIBRE ALBEDRÍO. Mi experiencia es que cuando contamos con su apoyo las cosas nos van mejor. Que cuando contamos con su fuerza las cosas nos fluyen más, y entonces podemos ser más felices o estar más sanos. Por tanto para mí creer o ser espiritual tiene unas grandes ventajas. Primero, como digo, sería que no estamos solos, y aunque no somos dependientes de estas entidades, lo digo siempre, no es necesario que te formes, o que hagas lecturas del Registro Akáshico ni que hagas meditación, no es necesario que acudas a ningún terapeuta famoso… Lo que sí es bueno para tu salud y para tu estado aquí, en la Tierra, es que entiendas que hay una Luz, unos seres angelicales de diferentes vibraciones y estilos, que te ayudan y te sostienen, y que vienen contigo a hacer su evolución. Entonces, no estar solo y tener apoyo, a mí me parece que es una gran ventaja.
Otra gran ventaja de ser espiritual sería sufrir menos. Es decir, si cuando pasa algo dramático o doloroso no lo entendemos, el ser humano sufrimos mucho. Es decir, sufre por lo que está viviendo y sufre porque no lo comprende: sufre dos veces. Si la parte espiritual nos explica a qué vinimos, porqué estamos pasando ciertas situaciones, cómo salir de una situación dura, un conflicto personal o de un problema laboral… Si la parte espiritual nos explica porqué estamos ahí, el sufrimiento es menor. Por tanto vamos a utilizar esta conexión espiritual, vamos a usar el corazón (porque ahí Arriba nos aman mucho) para ser más felices y sufrir menos en la Tierra. ¿Por qué sufrimos? Bueno, lo que nos pasa tiene varios orígenes. Lo más importante sería lo que preparamos antes de venir. Es decir, mi experiencia y lo que yo recibo canalizado es que las Almas antes de encarnar (en un periodo llamado pre encarnación) preparamos junto con nuestros Guías y Maestros, qué vamos a venir a vivir, qué vamos a venir a preparar, entender, compensar o comprender. Por ejemplo, yo quiero aprender más amor, o aprender a ser más paciente, o mejor persona, o a perdonar más… Y en esta encarnación decido esto. Pues eso son «programas» que preparamos antes de venir. Luego no nos acordamos, tal y como contaba en el libro SOMOS LUZ, y encarnamos en la Tierra y nos va sucediendo la vida, sin recordar que nuestros programas principales eran la paz interior, el amor, el perdón, etc. Es decir, cada uno prepara previamente con su Guías y Maestros de Luz qué va a tener que encarnar aquí, pero luego no lo ve. Por tanto, si nosotros usamos la espiritualidad para tener mayor recuerdo de lo que preparamos, es mucho más fácil. (…) En segundo lugar, ¿en qué más cosas puede ayudarnos tener un «equipo de Luz»? Cuando preparamos las experiencias, entenderlas hace que sean menos duras.
Segundo y muy importante, hay experiencias que derivan del Karma. Es muy sencillo: si entiendes que el Alma viene a aprender, todo lo que no ha hecho bien lo tiene que compersar, y la única panera de aprender es por experiencia. La empatía humana no llega tanto como la experiencia. Por tanto, el «karma» es el conjunto de ideas, patrones, emociones o experiencias que hemos tenido en vidas anteriores y que ne la vida actual estamos compensando si fueron erróneas. Es decir, quien robó en vida anterior, es posible que en su vida presente (o en otras vidas diferentes) haya sido víctima de robo, porque es la mejor manera de entenderlo. Una vez que el Alma integra esa sabiduría no volverá a robar ni un lapicero. Y a eso se le llama crecimiento o avance espiritual. ¿Cuántas veces nos pasan cosas negativas? Bueno, como dicen los sabios «hasta que aprendes», hasta que la integras. Mientras no la integres, el Universo te la volverá a poner delante para que tú puedas aprender.
También puede haber cosas pendientes en el cuerpo físico, es decir, si sufrimos una tortura, una enfermedad grave o un ataque mortal, en diferentes vidas vamos a ir sanando ese dolor con patologías más suaves dentro de la zona que fue herida.
Estimado ser humano: No es necesario que mientas. Olvidas que cada vez más personas están en un nivel de conciencia más elevado, es decir, que cada vez más gente percibe emociones, pensamientos y realidades que hace unos siglos estaban reservadas a unos pocos. Los que hace tiempo eran conocidos como «psíquicos» eran una minoría, pero cada día hay más gente en el mundo que capta realidades que mucho aún no perciben. Estas realidades incluyen las intenciones, los deseos, los miedos o los pensamientos, así como las energías que emanan de las personas o los lugares. ¿Qué quiero decir con esto? Que cada vez hay más seres humanos capaces de detectar tu mentira. Como decía un amigo mío: «Llegará el día en que no podamos mentir«, y así es. Ese día está cada vez más cerca. Por ello, como persona, no como canal espiritual ni como escritora, te ruego: No me mientas. Si no quieres hacer un taller conmigo, no lo hagas, no pasa nada, pero no mientas. Si no te gustó mi libro, no me digas que sí. Si no te alegras de que yo esté bien, no hace falta que lo afirmes… Y te ruego que lo apliques a los demás. Si no los amas, no se lo digas. Si no les crees, no mientas. Si no los respetas, tu falsedad se notará. En realidad ocurren dos cosas: La primera es que solo te mientes a ti, pues las mentiras, tarde o temprano, salen a luz como las lechugas brotan de la tierra. La segunda, tal vez estás delante de una persona sensible de percepción desarrollada, como la mayoría de los niños que están encarnando en la Tierra, y vas a quedar como un tonto. La persona sensible o perceptiva, o aquella que puede consultar con el Cielo, recibe en ese momento o más tarde, tus verdaderas intenciones. Su intuición le avisa y te mira mientras le hablas, y ve cómo intentas disimular esos micro gestos, esas señales del cuerpo inconscientes, que delatan tus incongruencias. Cualquier estudiante mediocre de 1º de psicología podría detectar esto… ¿crees que no lo han notado muchas veces en las miles de ocasiones en las que has contado un embuste? Te equivocas, pero tal vez el respeto o, no pocas veces alguna estrategia, le recomiendan callar ante su mala actuación y esperar a que el tiempo, por sí solo, demuestre que eres una persona falsa, no merecedora de su confianza. Todos nos equivocamos, todos. Pero si piensas que en la nueva era puedes engañar a los demás como se ha hecho durante milenios estás en un error. Las almas más avanzadas tienen abierto su tercer ojo y esto les permite tener una capacidad perceptiva mayor a la media. No es mi caso, pero sé que cuando hablo con alguien, puede ser una de esas personas que detecta si digo la verdad o no, si soy sincera en mi trabajo o no. Por eso intento ser verdadera. Hoy en día cualquier niño de pocos años podría ver mi corazón y gritarme a la cara: No mientas, no hace falta. Debido al conocimiento que hay en este planeta en la actualidad, insisto: sé honesto. En primer lugar por ti mismo, ya que dormirás mejor y serás más feliz. En segundo lugar, porque casi cualquiera podría pillar tu falsedad a la legua. En tercer lugar, sí querido lector, por el karma. Porque dentro de unos meses o de unos años, cuando alguien intente timarte o engañarte te preguntarás: ¿Por qué a mi? Y vendrá a tu memoria esto que hoy lees aquí. Con todo el amor que somos, que todos somos, sé honesto contigo. Las flores más hermosas nacen de la tierra más profunda, aunque tarden más.
Cuando alguien me pregunta a qué me dedico, normalmente afirmo que hago terapias y escribo libros. Es la forma más sencilla de que la gente entienda que tengo un trabajo normal. Cuando percibo que a las personas les atrae el campo espiritual y que, realmente, se interesan por lo que hago, les digo que puedo transmitir mensajes de nuestros Maestros y Guías a los grupos, o en mis libros o en una consulta privada.
Y también imparto formación para que todo el mundo pueda escuchar la voz de su Yo Superior o de sus Guías espirituales.
Pasada la sorpresa, la gente que de verdad quiere entender este trabajo, me pide más información. Quien no, mira al cielo como esperando una respuesta más «normal» y cambia de tema. Me asombra la cantidad de chorradas que dice el ser humano cuando no entiende algo, ja ja ja. Si no entiendes algo, ¡pregunta! Pero pregunta de verdad, queriendo saber, abierto a la respuesta, y dispuesto a que la contestación mueva tus creencias, al menos un poco. Creo que ante las nuevas profesiones espirituales algunas personas se sienten como los directores de banco cuando les explicaron que pondrían unas máquinas en la pared de la sucursal para que la gente sacase su dinero. ¡No se lo podían creer! Pero ahora no podemos vivir sin un cajero automático.
La profesión de «canal espiritual» suma una capacidad natural y muchas horas de estudio y de trabajo. Entre otras, las muchísimas jormadas que dedico a escribir este blog o a viajar para dar una conferencia canalizada a 700 kilómetros de mi casa, por ejemplo. Los meses dedicados a perfilar mi nuevo libro sobre Axel, o las decenas de correos y whatsapp para explicar cómo es una consulta privada a gente que, en verdad, sólo buscaba curiosear. Todo eso es tiempo de curro. Ser un canal es un regalo, es cierto, pero exige levantarse pronto, invertir dinero, cuidar el vocabuario, no leer a otros canalizadores y no tomar demasiado alcohol, entre otras muchas cosas. Hay que aprender a decir «no», seguir la intuición , poner los límites,… y hay que aprender a que no nos importen las opiniones ajenas (ni las malas ni las buenas). Ser un canal es un trabajo exigente, como otros muchos trabajos del mundo.
Ser canalizadora y escritora espiritual obliga a tener obediencia ciega a esa voz interior que todos tenemos pero que no siempre escuchamos. Tú y yo no somos diferentes, salvo en que cuando oigo mi voz interior la sigo sin rechistar, como Brad Pitt en «Leyendas de pasión». Ser un canal exige tener fe ciega en nuestros Maestros y sus mensajes de amor. Exige quitarse del medio cuando ellos canalizan algo a otras personas: no querer corregir, adornar ni suavizar una sola de las palabras que se reciben de ellos. Como en otras profesiones, se llega a canalizar cada vez mejor gracias a la práctica. Así que, como en casi todo, todos canalizamos mejor con el tiempo.
Sin embargo, ser un canal de Luz es peligroso. Surge la tentación de utilizar esta capacidad para el propio bien o para el beneficio personal. Esta capacidad (que todos tenemos) nos permite ayudar a los demás, y esa es nuestra misión. Utilizar este don únicamente para las propias metas hará que se «corte» la capacidad de percibir la voz de los Maestros, como ya me advirtieron mis Guías al escribir SOMOS LUZ en febrero del año pasado.
Y tal vez el mayor problema de esta profesión no es que no te crean, ni que te juzguen o te critiquen… eso es parte del curro. Tal vez el mayor problema es que la gente crea que trabajas 24 horas al día todo el año, y que «como tienes un don para ayudar, no puedes descansar». ¡Uyyyyyy, qué equivocados estáis! Los canalizadores somos currantes al servicio de Dios, pero somos humanos, tenemos un horario, unos compromisos y unas vacaciones, COMO TODOS. No somos ángeles, ni «guerreros de Luz», ni estamos obligados a atender cualquier necesidad de alguno que sólo quiere cotillear, que no entiende nuestro descanso, que no está dispuesto a respetar al profesional, en síntesis: que no desea evolucionar… El que sólo quiera consuelo que se vaya al bar. Nosotros estamos para ayudar a las personas que realmente quieren avanzar; las que de verdad quieren ser mejores personas; las que se trabajan sus defectos, las que se dicen la verdad, las que asumen sus errores, las que luchan contra el ego… Para esas siempre hay horarios, mensajes y abrazos.
Los canales trabajamos para todo el que desea evolucionar espiritualmente y aumentar su conciencia. Para ti escribo este blog y cuelgo vídeos en youtube. Para ti recorro el país ofreciendo gratuitamente los mensajes de amor del Cielo, a pesar de que muchas salas me piden pagar dinero por ir. Claramente, no hablamos el mismo lenguaje. Te asombrará leer esto: durante este año he conocido más buitres, sabandijas e hipócritas que en todos mis años en el mundo de la empresa. No me duele que esto exista, de hecho, estas experiencias han afinado mi «radar» para captar gente interesada (que hay mucha) y poder alejarme de ellos. Pero sí te confieso que me sorprendió encontrar esto en el entorno de la nueva espiritualidad o de la religión. Mucho «namaste», mucha ropa blanca, pero el corazón, del mismo color que todos los corazones humanos, ni más ni menos.
Y si alguien cree que los canalizadores, los maestros, los terapeutas, los formadores o los videntes son personas especiales, os diré que no: que todos somos iguales, por si aún dudáis…
¿Tienes inseguridad? Yo también.
¿Sientes miedo? Igual que yo.
¿Tienes ego? Claro, como yo, como la mayoría.
¿Miras por tu interés? Me too (que significa «yo también» en inglés)
¿Temes que te juzguen? ¿O que se aprovechen? ¿O que te mientan? A mí me pasa lo mismo.
Pero en una cosa te llevo cierta ventaja.
Escuchar la voz de nuestros Guías calma el Alma;
corrige los defectos;
orienta en la dirección correcta; vence a la tentación;
favorece la visión de que todos somos iguales,
y hace que dejen de importarme muchas cosas, como que alguien no entienda tu trabajo.
Por eso, cuando veo que alguien sólo desea probar mis capacidades de conectar con la Luz; cuando presiento que sólo desea saber si puedo decirles el nombre de sus difuntos, como si fuera un juego de adivinación del sábado por la tarde, pido asistencia a los de arriba. Y cuando alguien me pregunta:
Cuando canalizo información que alivia mi sufrimiento siempre pienso en todo lo que nos ofrece la canalización espiritual. He pensado en... Lee más: ¿CÓMO AYUDAN LOS ÁNGELES?
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